miércoles, 11 de febrero de 2026

El reto

En el grupo de clase empezó a circular un nuevo reto para redes sociales. Nada “grave”, decían. Solo grabarse haciendo una broma pesada a alguien y subir el vídeo.

A casi todos les parecía divertido.

A Sara también le hizo gracia al principio. Hasta que propusieron hacerlo con Marcos, un compañero tímido que casi nunca respondía a las burlas.

—Será épico —dijo uno—. Se va a hacer viral.

Sara tenía el móvil en la mano. Si participaba, ganaría seguidores. Si no, quedaría como la aguafiestas.

Antes de decidir, recordó algo que su abuela le repetía: “No todo lo que puedes hacer, debes hacerlo.”

Pensó en Marcos. En su cara cuando algo le dolía y fingía que no pasaba nada.

Respiró hondo.
—Yo no lo voy a hacer —dijo—. Y creo que no deberíamos.

Hubo bromas. Alguna crítica. Pero dos compañeros más se sumaron.

El reto no se hizo.

Esa noche, Sara entendió que la prudencia no es miedo ni debilidad. Es tener la claridad suficiente para frenar cuando todos aceleran.

* * *

La prudencia nos ayuda a pensar antes de actuar y a no dejarnos llevar por la presión del momento.

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